3/10/12

Deje de creer


Deje de creer en Papá Noel.
Deje de creer en Dios.
Deje de creer lo que muestra la tele.
Deje de creer en vos.
Deje de creer en las verdades.
Deje de creer en el mal.
Deje de creer en los que hablan.
Deje de creer de más.
Deje de creer en las mentiras.
Deje de creer en la moral.
Deje de creer en lo que me gusta.
Deje de querer pensar.

Creo que creo
Que determino la realidad
Que lo necesario es contingente
Que da lo mismo ver bien o mal

De lo creo y en lo que creo
Es en el no creer jamás
Y si no creo en lo que quiero
¿En que cosas yo me puedo crear?

23/4/12

Siempre ahi

De todos los hados que sobrevuelan mi existencia, temo preferir a aquel que no se sabe determinar.
Entre daimones de baja estirpe se dibuja el papel que sin lugar a dudas lo hace sobresalir.
¿Cuantos nombres intentan determinar lo indeterminado? hay quienes podrian decir que esa es la función principal de la nomenclatura, pero aunque asumieramos tal hecho seguiriamos coronando a quien pretendo invocar como el gran soberano de lo inefable.
ay terrible azar!¿ porque siempre buscan engalanarte o encausarte?
Casualidad es verte desnudo, causalidad es la prenda que elegimos para tapar tu vergüenza.
Ocultar la vergüenza de no tener determinación, ocultar nuestra ignorancia, ocultar nuestro miedo mas visceral.
En tu desnudez encontramos la desdicha, encontramos un espejo que nos muestra horrendos.
Siempre disfrazado, siempre oculto pero sin embargo siempre ahi, siempre entre nosotros.

18/10/11

hablamos


Sin sospecharlo quizás
siempre hablamos de lo mismo
entre la luna y el sol, entre mis ojos y vos
solo existe lo que se dice

Eones transcurridos bajo arcos plateados
muerte, resurrección y también sangre
La fuerza de las palabras que siempre dicen lo mismo
el juego que simbólicamente nos hace creer que somos distintos

Tantos los nombres que me hablan de vos
Tantos los hombres que no saben quien sos
si tan solo no confundieran la boca con los ojos
podrían considerar que, tal vez, solo hablamos de lo que siempre vemos.

11/8/11

Llamado urgente


A veces me gustaría hacerme el dragón, para poder abrir mis fauces y con muy poco esfuerzo devorar a todo ser que se me atraviese en el camino. Pero cuando lo pienso mejor me doy cuenta que de nada serviría, porque aunque fuese un lagarto gigante seguiría siendo igual de ingenuo y probablemente dejaría que cualquier pajarito me picotee los ojos. Me encanta confiar en la gente, quizás solo para luego poder desconfiar sin ninguna culpa. Estoy convencido de que no hay nada mas angustiante que seguirle el juego a una persona cuando uno tiene la firme convicción de que la misma le esta mintiendo. ¿Se puede perdonar sin saber cual fue la ofensa?,No existe ningún impedimento para ello. Mas allá de lo que se pueda hacer lo que me molesta es que a mi, personalmente, no me gusta nada que este relacionado con la acción del perdón. No me gusta perdonar ni pedir perdón, me parecen burdas maneras de camuflar una acción, me parecen una forma de justificar las mentiras. Las ofensas no están mal, lo más fácil en este mundo es equivocarse, de eso se compone principalmente la vida, de errores. Lo malo de equivocarse, en todo caso reside en no admitir que uno puede equivocarse.

Esto no pretende ser un llamado a la sinceridad, ni siquiera debería existir esa distinción. Ser sincero con uno mismo y con los demás es simplemente ser, es ser como uno es, sin vueltas, sin rodeos, sin retórica ni política. Me frustra realmente no encontrar la manera de expresarle a los que me rodean, de implorarles, de pedirles sin vueltas que se comporten conmigo tal cual son, sin miedo a mi juicio .No me costaría casi nada abrir mis fauces y dar miedo, pero como ya dije, eso de nada me serviría.

1/8/11

La vida de los que desean la muerte



Puede que la eternidad no sea mas que una foto inmovil de un instante en el tiempo

y tal vez el tiempo sea el rejunte de miles de instantes que fueron o que serán.

Si fijo mi mirada en tus ojos, ¿como hacer para que ellos no se desvanezcan antes de comprender lo que les quiero expresar?


¿tanto nos endulzan las palabras?

¿Tanto nos convence el sabor de la dulce trascendencia?

¿por que suponemos que si no conceptualizamos o nombramos o expresamos, no somos?

quizás la unica manera de escapar a lo efímero de nuestras vidas sea considerarnos parte de algo mas grande

quizás una especie de "Meta-Vida" nos haya hecho olvidar en que consiste la vida

¿a que jugamos?, ¿a la vida en si o a la vivencia?


miro a mi alrededor y no veo vidas; solo veo cosas ideales, palabras u opiniones que buscan expresar un tipo determinado o esperado de vida.

¿acaso no hay maneras mas sinceras de relacionarse con los otros?


La eternidad es solo para aquellos que desean estar muertos, tan muertos como eso que creemos mas grande, como eso que suponemos trascendente, como los medios que utilizamos para creer que nos relacionamos...


ídolo, ideal, ideología, idea, concepto, creencia, opinion, palabra, sentencia, juicio...


no me dicen nada de vos.

18/7/11

El amor en los tiempos de ídolos


Que confusión gigantesca que cometemos bajo el nombre de idolatría. Lo más fácil es adorar formas estáticas pues así corremos con la ventaja de poder juzgarlas si no se adaptan a lo que nosotros esperamos de ellas. Parece extraño, ¿Cómo podemos extasiarnos hasta la locura con un arquetipo si en el fondo lo odiamos por no ser lo que nosotros queremos que sea?

Sabido es que pensamos y adoramos ideas, que no son mas que ídolos abstractos, pero el problema reside es que también proyectamos la obsesión con las ideas sobre las personas que nos rodean. ¿Se puede amar a un ídolo?, ¿existe el amor que no contemple al cambio, al devenir?

El amor hacia otras personas muchas veces suele asumir una postura univoca, estática. Ese tipo de amor, es sumamente egoísta, es una relación de negación con lo que pretendemos amar. Este tipo de sentimiento es destructivo no solo para quien esta dirigido sino también para quien cree sentirlo. ¿Acaso se puede amar algo que creemos que nos hace mal? ¿Como se puede a la vez colocar sobre un pedestal a alguien y a su vez odiarlo por no ser como uno desea que sea? Cuan alejadas del amor parecen estas cuestiones.


El amor no es objetivo, tampoco tiene objeto.

El amor no se adora, no se siente, solo se vive.

Desear, siempre es desear algo, es proyectar y también es no decir.

Decir es lo mas cercano a vivir, es tratar de expresar el momento, la vivencia.

El dolor es parte de la felicidad, pero el dolor suele traer aparejado al miedo.


¿Por que sentir dolor por algo que no se vive?

El miedo alimenta al sufrimiento, lo perpetua y lo hace persistir.

El miedo eclipsa la vivencia, pues hace callar o simplemente solo habla sobre si mismo.


Sea como sea, el amor no parece poder convivir ni con el miedo, ni con el odio, ni siquiera con el mismísimo deseo de amar. Algún día al vernos al espejo quizás nos demos cuenta que solo al amarnos a nosotros mismos podremos tener una leve idea de lo que significa amar a los demás, triste es que mientras tanto sea a nosotros mismos a quienes destruyamos.


4/7/11

Situación I


Superando tanto en numero como en calidad a mis ganas de sonreír se organizan y se esconden.
Buscan algo que no tengo, algo que lamentablemente no se ignorar.
Extienden sus lenguas hacia mis cachetes y los saborean, esperando de mi algo mas que un simple gesto.
Nunca supe discernir entre caracoles y babosas, ambos poseen esa viscosidad que tanto temo anhelar.Se arrastran mofándose de sus presuntas incapacidades, se deleitan en el arte del enchastre.
La miseria siempre fue mi aliada, no me repugna su hedor inflamable.Su seguridad no depende de la mia, pues la seguridad siempre se me mostró tal cual es, inefable.

¿cual es la arista de esta situación?

he ahí el problema, no la tiene.


16/6/11

¿?


A nadie le cuesta demasiado entender la diferencia entre pregunta y respuesta ni conocer sus respectivas funciones y usos. Ambas suponen un problema, asimismo son las piezas por las cuales regulamos el devenir de nuestro pensamiento, son movimiento. Sin pretender ser demasiado originales ni confeccionar una hermosa respuesta satisfactoria al respecto, hay un detalle que no deberíamos olvidar a la hora de abordar este problema: para comprender el valor de una respuesta debemos considerar que la preguntas nunca se clausuran, estas pueden también preguntarse sobre si mismas.

Establecer una pregunta es mirar lo desconocido, es observar a través de la luz del asombro o la necesidad. Normalmente, las preguntas, suelen ir acompañadas de una respuesta, a pesar de que estas le sirvan solamente de placebo. La particularidad de las respuestas reside en que su aplicación complementa el movimiento iniciado por la preguntas y sirve de base para que otras nazcan. Considerando esta afirmación provisoria como respuesta, no es difícil justificar la contingencia inherente a las mismas. Cuando hablamos de “preguntas filosóficas” no estamos haciendo más que admitir la potencialidad de la duda y el estatus provisorio de las respuestas. La pregunta filosófica no se detiene ante la respuesta, mas bien la utiliza. La pregunta nunca deja de preguntarse a si misma. La diferencia que establecemos al rotular una pregunta como “filosófica”, habilita a la existencia de otro tipo de preguntas que no lo sean. Siendo así ¿en que consiste una pregunta no filosófica?, ¿Tendríamos que entender que una pregunta normal, es aquella que se cierra en una respuesta univoca?

Cuando estudiamos filosofía, quizás, notamos que la mayoría de los autores comparten esta especie de premisa indagatoria y entendemos a un nivel básico que nuestro estudio se estancaría si asumiéramos una respuesta en forma concreta. Pero este tipo de convicción no debería ser una revelación para los iniciados de ninguna disciplina, pues de hecho tampoco podríamos asumir la respuesta de pensar las preguntas de esta manera. La pregunta es la fuerza que dirige a nuestro pensar y eso debería resultarnos casi evidente sin la necesidad de creer en ninguna respuesta ni mediar o catalogar la forma en que preguntamos. Sin embargo muchas veces, al dar una respuesta sobre algún tema (en este caso concretamente sobre un texto de filosofía) tratamos de expresarla de manera que parezca lo mas académicamente correcta, respetando en forma casi dogmatica, el pensamiento del autor. Muchas veces cometemos la equivocación (caso en el que me incluyo casi al punto de tomarme como ejemplo) de invocar respuestas sin considerar las preguntas que de ellas puedan surgir. Con esto no solo me estoy refiriendo a que lo estudiado no suscite la duda en nosotros, sino también a la clausura de las posibles ramificaciones que puede haberse preguntado el autor. Sea por el miedo a la equivocación o por simple incomprensión al hacer esto estamos, de alguna manera, sofocando e inmovilizando al pensar y como todos sabemos la quietud y el ahogamiento son sinónimos de la muerte. ¿Como preguntar? Seria entonces una buena pregunta que hacernos, la respuesta provisoria que más me convence es:

nunca dejando de preguntar.

30/5/11

De cuando el dios celoso empuño la espada

La idea de un dios que castiga, no es del todo extraña, pues todos conocemos el carácter cabrón de Jehová en el antiguo testamento. Este mandaba diluvios y lluvias de fuego para todo aquel que no lo reconociera como supremo gobernante de lo creado. Esta historia no es nada nueva, desde siempre los dioses consintieron las ambiciones humanas de poder y sirvieron como justificación de la dominación de una cultura sobre otra. La articulación de dicho poder siempre fue expresada en términos morales, digamos que a modo de advertencia, con la simple función de despertar el temor a la ira divina para así asegurar la obediencia o en algunos casos la sumisión. La tradición Semita siempre se destacó por tener un único dios celoso de todo tipo de culto o costumbre diferente. Este dios, Jehová, tenia la voluntad de condenar a una ciudad entera, si los consideraba dignos de la destrucción y el tormento, tal fue el destino de Sodoma, Gomorra o del mundo entero en el caso del mito del diluvio. Como todo dios de una tribu dominante, este, debía expresar su grandeza en actos que denotaran su gigantesco poder, pero como observamos anteriormente, este se manejaba bajo amenazas y el temor que infundían dichas sentencias. ¿Quién fue el que le dio a los dioses el poder de manejar un ejército? ¿Quien entrego la espada al Dios que ladraba pero no se animaba a morder?

En el siglo VII DC, un comerciante de origen musulmán comprendió el poder que un único dios celoso podía tener sobre los ejércitos. Las distintas tribus musulmanas combatían incesantemente entre ellas por cuestiones territoriales o de dominio, si bien tenían cultos regionales, la mayoría de ellos coincidían en la adoración de una antiquísima piedra negra que guardaban en un templo/ciudad conocido como “la meca”. Este comerciante conocido con el nombre de Mahoma se autoproclamo como el lacayo predicador de un único dios. Este no tardo demasiado tiempo en ganar adeptos, tomar la meca y unificar las fuerzas bélicas en pos de un único objetivo: llevar la “buena nueva” por medio de la espada. De aquí nació el Islam y con él, el precepto de la “Guerra Santa”.

Mahoma claramente tomo su idea del dios único y celoso de la cultura Semita, pero el desarrollo conceptual mas efectivo de aquel dios ya había sido puesto en marcha unos cuantos siglos antes, por una rama semítica disidente: los Judeo-Cristianos.

Los padres del cristianismo eran grandes oradores, su persuasión acerca de la verdad revelada, su promesa de la resurrección de la carne, su edificio teórico asimilado del paganismo y la constante amenaza de tormento eterno ante la negativa a la conversión; la constituyeron como la doctrina ideal para un dios sediento de poder y un pueblo ignorante desesperado por el miedo. Tras siglos de luchas ideológicas subterráneas en el seno del mismísimo imperio romano, lograron salir victoriosos. Pero la victoria casi les cuesta muy caro. Sin la organización imperial, los ejércitos quedaron al mando de distintos grupos de lugartenientes del fragmentado imperio. Estos se asentaron en las distintas ex provincias, por ende la seguridad general ya no estaba garantizada por ninguna institución. Los Papas, cabezas al mando del poder eclesiástico, añoraban el orden de la estructura imperial, tanto que fueron a asentarse a Roma e instituyeron como idioma oficial de su liturgia al latín (Un hecho curioso en verdad si se considera que sus textos sagrados estaban escritos en hebreo y griego ).La iglesia no tardó en sospechar que estaría indefensa ante el ataque de algún eventual enemigo poderoso.

En menos de un siglo de su nacimiento el Islam ya había ocupado un vasto territorio. La guerra santa ya había conquistado todo el norte de África y la península ibérica, permitiendo así el acceso al mundo de occidente. Los seguidores de Mahoma se habían asentado en varias ex provincias romanas de España y se preparaban para su despliegue sobre Europa. Fue en Francia que un lugarteniente llamado Carlos Martel logro detenerlos.

Con el tiempo los papas vieron la necesidad de contar con el brazo armado de los lugartenientes, fue por eso que inventaron una leyenda imperial. La misma relataba como el emperador Constantino I (primer emperador romano en convertirse al cristianismo) le había donado el poder politico del imperio romano y sus provincias al papa Silvestre I y como este amablemente le había devuelto la corona pidiéndole que gobierne él en su lugar. Esta fue la excusa final para que la iglesia creara un edicto que le diera el poder absoluto: la plenitudo potestatis. Gracias a todo esto se creo el Sacro Imperio Romano Germánico y el poder político de los emperadores quedo subsumido al poder eclesiástico. A los lugartenientes, herederos de imperios fragmentados, les convenía poder reclamar las provincias romanas y a su vez los papas tuvieron la protección que necesitaban para convertirse en la verdadera cabeza del imperio.

A todos estos hechos le siguieron siglos de torturas, quema de herejes y brujas, guerras eternas y pestes .Los hechos que sucedieron en esos fatídicos siglos permitieron que, finalmente, el Dios celoso
empuñe la espada y haga con ella un enchastre.

24/5/11

Breve momento propicio para la escritura (introducción a la palabrería)

Me gusta creer que existen momentos propicios para escribir. Lo mas difícil de considerar esos momentos es ubicarlos dentro del tiempo de “lo que se tiene que hacer”. A veces uno configura su vida en base a pequeños rituales cotidianos, ya sea por una exigencia evidentemente externa o por una supuesta manera personal de actuar. La actitud que elijo tomar ante mi vida me solicita constantemente este tipo de pausas. El escribir en cierta manera es organizar, es plasmar gráficamente lo que a tientas organizamos mentalmente. Nuestros pensamientos están ordenados de esa misma manera (siempre y cuando nuestra intención sea comunicarlos y expresarlos verbalmente).Pero lo que pensamos no parece ser algo muy distinto a lo que sentimos. Es por eso que el escribir también supone falsear lo que se quiere expresar. ¿Hasta que punto se puede expresar un pensamiento esquematizándolo sobre la línea de lo “gramaticalmente correcto”?.El problema es que todos estamos acostumbrados a entender solo lo que se expresa dentro de esas categorías y cualquier pensamiento que se exprese violentando el código de lo aceptado como correcto corre el riesgo de diluirse y parcelarse en pequeños sentidos inconexos entre si, carentes de un punto concreto. Por ejemplo si yo dijera:


Tanto, tanto, tanto,

(Tanto NO escribir)

Tanto mas pensar...

Pensar, pensar, pensar

(En ideas o ideales)

Pensar en el vacio

Sentido de intercambiar las palabras con lo vivido

Sentido de pensar, sentido de creer...

(Más que sentido parece aprendido)


Podría parecer un grupo de pensamientos espontáneos y débilmente conectados entre si. Pero por otro lado si yo quisiera desarrollar esta idea en un texto donde expusiera claramente mi postura, las críticas y problemas que de ella puedieran surgir, seria mucho más probable que ustedes (mis interlocutores virtuales) pudieran comprender un poco mas el punto clave del pensamiento en cuestión. Ahora bien, ¿realmente estarían comprendiendo de una mejor manera lo que quiero expresar?,¿No será que quizás solo estarían juzgando la originalidad a la hora de exponer mis “ascendentes” teóricos? Siendo asi,quizás se perderían la oportunidad de pensar que soy un boludo o quizás se pondrían las mismas remeras que yo. Cualquiera de los casos implicaría una interpretación arbitraria que podría llegar a estar en lo cierto o no, he ahí el chiste (en el caso de que interceda una sonrisa).Con esto no quiero defender que la pelotudez sea evidente a los ojos, sino que pretendo hacer un pequeño llamado de atención a la relación que llevamos con las palabras.Pero en fin, en este momento acaba de agotarse mi tiempo propicio para la escritura para transformarse en tiempo propenso a las distracciones (mas o menos reales).Dejaremos la palabrería para otro momento.

22/5/11

¿que, sentido?


Tanto, tanto, tanto,

(Tanto NO escribir)

Tanto mas pensar...

pensar, pensar, pensar

(En ideas o ideales)

Pensar en el vacio

Sentido de intercambiar las palabras con lo vivido

Sentido de pensar, sentido de creer...

(Más que sentido parece aprendido)



9/5/11

Lo que nunca perdí


Se me ocurrio tal vez descartar la forma, olvidar la paciencia por la cual olvide al olvido.


pero no funcionó...


Trate entonces de limpiar mis visiones, de ordenar mis cajones y hasta probé beber sensaciones


pero la vuelta se me hizo sumamente engorrosa...


Salté, esquivé, movi y finalmente enfrenté


¿que me encontré?


lo que nunca perdí (pero a veces encontré)


...Vos.

12/4/11

leeme


En la duodécima página de un libro cuya tapa deseaba ser borrada, se leían las siguientes palabras:

"Puedo ser cordero y serpiente venenosa a la vez, puedo ser la pulpa o el carozo afilado, todo depende de que no olvides nunca el precio de mi sonrisa,pues esta puede cobrarse tu corazón."


En algún anaquel polvoriento merece ser olvidado este volumen para que cuando puedas al fin leerlo no tengas que preocuparte por buscarlo.


10/4/11

17/3/11

Breves consideraciones acerca la estupidez



Todavía le encuentro sentido a la pregunta acerca de la estupidez humana, pero mas bien la considero como una cuestión dividida entre una especie de contemplación exegética de lo absurdo y una práctica compulsiva de acciones que conducen a comportamientos netamente estupidos.Evidentemente la estupidez no es una cualidad innata ni una manifiestamente adquirida.Mas allá de los variados matices que pueden incluirse bajo la acepción global de estupidez, me gustaría resaltar su función social en las relaciones intersubjetivas.El estúpido (de cualquier tipo o color) es mas estúpido para los demás que para si mismo.

La constante mirada del otro es la que define y condiciona las acciones del uno, una mirada en el sentido tácito que anula la distancia espacial entre las personas.Cada acción, cada acto y pensamiento, siempre nacerán y se formaran en virtud a la existencia de un otro, que según sea el caso lo juzgue o contemple.La estupidez como comportamiento en si, no esta exenta de ser examinada y ,en cierto modo, validada por un otro que observa.
Llegado a este punto podemos entender entonces que la estupidez es un juicio (o prejuicio) emitido por el otro para definir al uno.En ese caso, el uno (o sea el considerado estúpido) no tendrá expresamente la culpa de su estupidez, sino que solo pecara de ignorarla o de no compartir el juicio ajeno.El problema es que cuando el juicio ajeno no condice con el propio puede llegar a ser considerado como una "injuria" o "insulto" de parte del otro hacia el uno y esa valoración indefectiblemente se termina transformando en el ultimo escalón hacia la estupidez definitiva

Contemplarse a si mismo como un potencial estúpido en actividad anula la importancia del prejuicio ajeno.Un estúpido consciente de su grado de estupidez no se preocupa porque los demás piensen que es estúpido porque eso simplemente sería una estupidez.



27/1/11

Citas para cualquiera de un hombre como cualquier otro


El problema que se nos plantea a la mayoría de nosotros es el de saber si el individuo es un mero instrumento de la sociedad, o si es el fin de la sociedad (…) Es un serio problema ¿verdad? Si el individuo no es más que un instrumento de la sociedad, entonces la sociedad es mucho más importante que el individuo. Si eso es cierto, debemos renunciar a la individualidad y trabajar para la sociedad; entonces todo nuestro sistema educativo debe ser enteramente revolucionado y el individuo convertido en instrumento que ha de usarse, destruirse, liquidarse y del que hay que deshacerse. Pero si la sociedad existe para el individuo, entonces la función de la sociedad no consiste en hacer que él se ajuste a molde alguno, sino en darle el sentido y el apremio de libertad. Debemos, pues, descubrir que es lo falso.

¿Cómo investigarían este problema? Es un problema vital, ¿no es cierto? El no depende de ideología alguna, de izquierda o de derecha; y en caso de que si dependa de una ideología, entonces es mero asunto de opinión. Si dependen de libros de izquierda o de derecha, o de libros sagrados, entonces dependen de meras opiniones, sean ellas las de Buda, de Cristo, del capitalismo, del comunismo o de lo que les plazca. Son ideas, no la verdad. Un hecho nunca puede ser negado. La opinión acerca del hecho puede negarse (…) La opinión de los izquierdistas u otros lideres es el resultado de su condicionamiento. De suerte que si dependen para su descubrimiento de lo que se encuentra en los libros, simplemente estarán atados a las opiniones. No se trata, pues, de conocimiento directo.

Para hallar la verdad al respecto, hay que estar libre de toda propaganda, lo cual significa que son capaces de observar el problema independientemente de la opinión (…) Una mente que desea comprender un problema debe no solo comprender el problema por completo, enteramente, sino que debe poder seguirlo rápidamente, porque el problema nunca es estático, siempre es nuevo (…) Toda crisis siempre es nueva; por lo tanto, para comprenderla, la mente debe ser siempre lozana, clara, veloz en su búsqueda. Creo que la mayoría de nosotros comprendemos la urgencia de una revolución intima, pues ella es lo único capaz de producir una transformación radical de lo externo, de la sociedad (…) La acción implícita en las relaciones entre ustedes y los demás, entre ustedes y yo es la sociedad; y esa sociedad se vuelve estática, sin cualidades vitalizadoras, mientras no exista esa constante revolución intima, una transformación psicológica creadora; y es porque no hay esa constante revolución intima que la sociedad siempre se vuelve estática, cristalizada, y tiene por lo tanto que ser destruida constantemente. (…) El mundo es lo que nosotros somos. Nuestro problema es el problema del mundo. Ese, a no dudarlo, es un hecho básico y sencillo. Pero en nuestras relaciones con uno o con muchos parecemos siempre, en cierto modo, no tomarlo en cuenta. Pretendemos producir alteraciones mediante sistemas o una revolución en las ideas o los valores, basada en tal o cual sistema, olvidando que somos nosotros quienes creamos la sociedad y producimos el orden o la confusión con nuestra manera de vivir. Debemos entonces empezar por lo que esta mas próximo; tenemos que preocuparnos por nuestra existencia diaria, por nuestros actos, pensamientos y sentimientos de todos los días, los cuales se revelan en el modo de ganarnos la vida y en nuestra relación con las ideas y creencias.

26/1/11

Palabras


Supone, para mí, un gran honor poder encontrar las palabras que considero adecuadas para que encajen perfectamente en tus oídos. Formas sintácticas extraordinarias se pelean y superponen al escapar de mis labios. ¿Para que?, ¿Para quién?, ese no parece ser el problema.

El motivo por el que digo nada, exige de mi nada más que eso. ¿Tan excelsos y celosos pretenden ser mis pensamientos que no osan permitir una expresión concisa? Criptas inmundas que fabrican mis palabras, calabozos de sentimientos o más bien redes agujereadas por donde se escapan sus presas ideales. Se agolpan, se confunden, se repugnan; palabras más o menos coherentes, más o menos palabras… Si supiéramos mirarnos a los ojos sin miedo, las palabras ya no harían falta. Estas construirían edificios conceptuales pero huecos, estructuras de adorno de las cuales tendríamos la certeza que son inhabitables.

¿Será que no podemos percatarnos de eso?, ¿Será que buscamos entender la vida con palabras?, ¿desde hace cuanto las consideramos una habilidad constituyente de la existencia? ¿Por qué las consideramos más reales que la mera presencia del otro?

Hablamos y hablamos, decimos nada y creemos expresar todo y mientras los que nos rodean son simplemente otros…



Bas

24/1/11

Nada puede mas que el hacer

Tras la absurda carrera de sonrisas se esconde siempre un sabor amargo, una acidez cerebral que complota con las ganas de no ser.

¿Acaso no sería mas simple admitir que somos lo que hacemos?.

Ni la hipocresía ni la verdad más absoluta seducen a mis ganas de dar lo que tengo y hacer lo que podría. Nada puede, ni el enojarse ni el conceder, si nunca detrás del telón hubo nada real. Fantasmas de otras vidas pican y mordisquean mis entrañas, solo ellos parecen divertirse ignorando su propia felicidad. Para ser claro y conciso me bastaría simplemente no decir nada, pero quizás lo contrario sea mi mayor debilidad. Es tan simple como dibujarles un “basta” a las sombras que se proyectan sobre si mismas, tan fácil como suspender el juicio y el prejuicio. Mi música siempre va acompañada de las mas bellas melodías, es hora que lo sepas. No es solo cuestión de rellenar los baches con palabras, ni tampoco de sentir en función del otro, solo se puede ser uno con el otro. No me enferman los dolores, no me curan las caricias, solo me invaden las miradas y me alegran las sonrisas. La felicidad no la busco ni la siento, solo la vivo. La vida no tiene mas condición que ella misma, lo que hacemos es la vida, no lo que fue, no lo que será. A mi me es tan fácil como el hecho de no creer siquiera en estas palabras, ¿por que vos lo haces ver como tan complicado?

6/12/10

¿Qué le importan ahora esas recriminaciones de fantasmas?



F
urioso por haber buscado la singularidad y haberse complacido en ella, aspirará a la desaparición, al anonimato, y esto, paradoja de las más desconcertantes, en el momento mismo en que ya no tiene ninguna afinidad con nada ni con nadie. Tomar como modelo lo vulgar es todo lo que el escéptico desea en ese punto de su caída en que reduce la sabiduría al conformismo y la salvación a la ilusión consciente, a la ilusión postulada, es decir, a la aceptación de las apariencias como tales. Pero olvida que las apariencias no son un recurso, a menos que se esté lo bastante obnubilado como para asimilarlas a realidades; a menos que se goce de la ilusión ingenua que se ignora; ilusión que es justamente el patrimonio de los otros y cuyo secreto él es el único en ignorar. En vez de tomar partido, él, el enemigo de la impostura en filosofía, se dedicará ahacer trampa en la vida; persuadido de que, a base de disimulaciones y de fraudes, llegará a no distinguirse del resto de los mortales a quienes tratará inútilmente de imitar, pues todo acto exige un combate contra los mil motivos que tiene para no ejecutarlo. El peor de sus gestos será concertado, resultado de una tensión y de una estrategia, como si tuviera que tomar por asalto cada instante, a falta de poder sumergirse en él naturalmente. Se crispa y se debate en la vana esperanza de enderezar el ser que ha dislocado. Su conciencia, como la de Macbeth, está devastada; él también mató al sueño, el sueño donde descansaban las certezas que se despiertan y vienen a atormentarlo y a perturbarlo.Y lo perturban, en efecto, pero como no se rebaja a tener remordimientos, contempla el desfile de sus víctimas con un malestar suavizado por la ironía.


¿Qué le importan ahora esas recriminaciones de fantasmas?




Emile Ciorán, El esceptico y el barbaro, La caída en el tiempo

27/11/10

Silencio para dos





A veces cuando escucho tu voz
Siento que todo se detiene a mi alrededor
Quizás sea la sonrisa de la luna hacia el sol
La que invite a este silencio entre nosotros dos

En tus ojos el abismo que ninguno imagino
En el que nunca se ha pensado,el que nadie describió
Si no se nos ha ocurrido quizás tenga una razón
Puede ser el destino no seduzca al corazón

Cuando pienso en las palabras que ninguno eligio
Esas que no dicen nada, que intentan ver quien sos
Me doy cuenta por mi cuenta que la noche se adueño
De todo lo que sobraba fuera de nosotros dos

16/11/10

SubjetivaCCión




Los dispositivos de subjetivación crean modos de ser, es decir modos de actuar, de vestirse, de relacionarse. El triunfo invisible del sistema que domina a nuestros cuerpos ha sido el de administrar nuestras capacidades subjetivas, de venderlas, de imponerlas, de hacer que nosotros mismos las produzcamos. Somos esclavos de la naturalización de comportamientos nocivos para la vida. En este circo que perpetuamos cotidianamente, la percepción de nosotros mismos es como un juego de mamushkas. Encerrados en nuestra propia apatía esperamos que algo pase, mientras alrededor la desolación parece reírse de nosotros. Esa apatía nos dice como actuar, como ser, que decir, solo así nos sentimos seguros. En los rayos catódicos de nuestras prótesis tecnológicas vemos universos infinitamente cómodos. Nuestros comportamientos y expresiones se mimetizan con las restringidas pautas de aquella libertad fabricada. Es así que las relaciones humanas se tornan superficiales. Se vive en un haz expectativas hacia la mirada del otro, pero no es a los ojos del otro a donde miramos. Es hacia esos ojos que no ven nada aunque pretendan espiar todo, hacia donde enfocamos nuestras ganas de ser otra cosa, que sin ir mas lejos son ganas de no ser. Ya no podemos diferenciar si nuestras relaciones son virtuales o reales. Se confunden, se entremezclan, se desean. Ya no se diferencia entre lo patético y lo ideal. Nuestros ideales siempre fueron virtuales y también desvirtuados. Nuestros deseos siempre desearon no ser. Entonces… ¿Hacia a donde nos encontramos a nosotros mismos?, ¿hacia donde disparamos nuestra atención?

...quizas hacia los ojos que miran detrás de la mascara.

27/10/10

Tu pregunta, mi respuesta...


Me preguntaste desde tu cuerpo a que cosa llamo yo verdad

Y deseaste que la respuesta te diera un suelo donde pisar

Lo razonaste y lo mediste , te asusta no poderlo encontrar

Y si lo sientes ¿ porque lo niegas? , la paradoja te va a matar


Pensa en todo conocimiento del que hayas oído hablar

Eso es algo que alguien dijo sobre las partes de lo real

como era como nosotros quiso vestirse de inmortal

Y adorno con hermosos nombres lo que considero verdad


Porque no salis de este indignante circo

Porque no te sacas tu disfraz?

Mejor entende que ellos somos nosotros

Olvida de una vez la moral


¿Si al final de este camino no hay una luz donde parar?

Me preguntaste y respondiste: ¿de que me sirve caminar?

Una sonrisa en mi rostro bastó para contestar

Que no te asustes de tu eco al que llaman soledad


Esta vida es un juego y la regla es hablar

Ya no importa que lo que digas sea mentira o sea verdad

Somos todos un gran nucleo con la virtud para crear

Procuremos bien entonces disfrutar la realidad


Lo que te diga acerca de esto no lo podras contar

Simplemente porque ya no será cierta la verdad

La paradoja de compararlo con la eternidad

Será siempre afirmar la falsedad de lo real

20/10/10

Mas carbón, por favor

Mas carbón, por favor


-Esta locomotora de neuronas borrachas esta por estamparse contra nosotros

-Basta un acto de violencia casi pornografica para activar la encima del miedo

-Tanto miedo en los corazones anda circulando que los mismos se aferran de podridos retratos

-Terror naturalizado en los cuerpos de maniquies abandonados


palabras, acciones, marchas,violencia,ideales, banderas, remeras,resaltadores...



si ya nos cansamos de jugar a esto... ¿por que no jugamos a otra cosa?



BAS

13/10/10

¿Cómo pretendes ser feliz?



Se que conoces mi nombre, que cada día deseas verme frente al espejo, mirándote. ¿Por qué no te olvidas, aunque sea por un instante que existo? No te pido que me ignores, no te pido que no me ames, simplemente te pido que dejes de proyectar tus frustraciones sobre mi.

Quizás lo que te aqueje poco tenga que ver conmigo, quizás solo se trate de tu afán por entender lo que hice y lo que haré, en vez de prestarle atención a lo que hago. ¿Por que huyes de mí? No soy tu enemigo. Cuando te pido que olvides mi existencia te estoy pidiendo que no me consideres ajeno a vos, que no me dividas, que no me juzgues. ¿Tan difícil es admitir que el pasado ya no existe y el futuro es su continuación? Todo eso solo existe en tu cabeza, pero el que instante a instante te mira en el espejo soy yo. Yo, ¿Por qué yo? Evidentemente porque hay otros que también se denominan yo. Entonces, ¿yo podría ser yo sin los otros yo? Esta claro que no. ¿Por qué me tratas tan mal?, ¿Por qué me tienes tanto miedo?

¿Será que a lo que le temes es a los otros yo?, ¿a lo que ellos puedan decir de tu yo?

Yo soy vos, los otros son yo y son vos ¿Por qué nos tenemos tanto miedo?... tanto asco…

¿Será porqué pensamos diferente? ¿Qué es pensar diferente? Vos crees en lo que dijo alguien y yo creo en lo que dijo otro, ambos buscamos el amor pero ponemos todo nuestro empeño en desdeñar a los que lo buscan por otro camino que no sea el nuestro. ¿Por qué nunca nos miramos a los ojos?, quizás sea mas fácil considerar que nos queremos si no tenemos necesidad de demostrarlo. ¿Demostrar el amor con palabras?, ¿existe una idea más absurda que esa? ¿El amor necesita de una simbolización o más bien de una acción?

Si huyes de mi, si me tienes miedo a mi que te miro instante tras instante desde el espejo, si escapas de mi, si me juzgas por lo que crees que otros dirán, si no estas seguro que yo soy vos

¿Como pretendes no hacer lo mismo con los demás?

¿Cómo pretendes ser feliz?

22/9/10

Algunas Palabras


Tiempo
tengo para perderme
Sueños
tengo para esconderme
Palabras
tan solo para jugar
Mentiras
me cuesta verlas actuar
Amor
es lo que no se debe "formalizar"
Dolor
es la cara inversa de lo que disfrutas
Yo
es tan difícil de precisar
Aquel
es un perfil nada mas
Sonrisas
el arte de dibujar en los rostros
Lagrimas
que dejan el lienzo en blanco
Abrazo
que ahuyenta a la soledad
Miradas
que cambian lo que mirás



BAS